Wearables en eHealth

El concepto de wearable no es nuevo: un dispositivo tecnológico “que se puede poner” el usuario y que le ofrece algún tipo de servicio, desde la monitorización de diversas constantes de todo índole hasta la presentación de datos o el acceso rápido a otros dispositivos. Inicialmente el concepto de wearable comenzó a aplicarse a prendas de ropa inteligentes, capaces, por ejemplo, de monitorizar la frecuencia cardiaca del usuario, y hoy en día se aplica a pulseras cuantificadoras, gafas de realidad aumentada, anillos, etc. El concepto de werable tampoco es exclusivo del mundo de la salud, pero este es, sin ninguna duda, uno de los escenarios en los que mayor evolución puede tener.

En este sentido, en su aplicación al mundo de la salud, la situación actual es que existe ya un mercado basado en las pulseras cuantificadoras, una apuesta clara de los principales actores tecnológicos por fomentar el uso de wearables en salud y un mercado potencial enorme de uso de wearables para el control y seguimiento de patologías crónicas y procesos de salud. Vamos a analizar cada uno de estos aspectos para profundizar en la repercusión de estos dispositivos.

Las pulseras cuantificadoras no son sino dispositivos capaces de contabilizar algunos parámetros básicos relacionados con nuestra actividad física diaria: en general y según el modelo permiten medir la frecuencia cardiaca, contabilizar el número de pasos que hemos dado al cabo del día, contabilizar los km recorridos en una actividad física de tipo carrera o ciclismo (y obtener el correspondiente consumo de calorías) y cuantificar el número de horas que dormimos al día y la calidad de este descanso (reflejando el porcentaje de tiempo inmóvil). Se complementan con una app en nuestro Smartphone, con el que se comunican vía bluetooth, en la que podemos ver el histórico de nuestros progresos, consultar todo tipo de estadísticas y gestionar nuestros objetivos mediante técnicas de gamificación. Estamos hablando de marcas y modelos como Fitbit, Jawbone, Withings, Nike Fuelband, Misfit Shine, Polar Loop, Garmin, y modelos que mezclan la función de pulsera cuantificadora con las funciones de smartwatch, como Sony Smartband, Samsung Gear Fit, LG LifeBand Touch o Huawei TalkBand B1. ¿Y qué llevan dentro? Pues depende del modelo, claro, pero básicamente acelerómetros para la cuantificación del movimiento, algunos GPS para cálculo de rutas, monitores ópticos de frecuencia cardiaca que permiten determinar el pulso a través de un proceso llamado fotopletismografía, algunos sensores de respuesta galvánica de la piel que permiten detectar por ejemplo el inicio de una actividad física, termómetros, sensores de detección de luz ambiental, sensores de luz ultravioleta, sensores de bioimpedancia, etc.

Por otro lado nos encontramos con las grandes apuestas de los principales proveedores tecnológicos para fomentar el seguimiento y la gestión de la salud personal, y por lo tanto, su interacción con los wearables. Hablamos principalmente de la apuesta de Apple con Health Kit, y la respuesta homóloga de Google a través de la iniciativa Google Fit. En ambos casos se propone un entorno de gestión de la salud para la integración de dispositivos y apps de terceros con los terminales móviles iOS y Android, los cuales incluyen por defecto estos entornos. Esto implica que los dos principales sistemas operativos de smartphones y tablets del mercado se están posicionando para actuar de “pasarela” e integradores, inicialmente, de todo el mercado de wearables relacionados con la salud, es decir, de momento y como hemos visto, de las pulseras cuantificadoras, pero en un futuro, de toda la potencialidad de aplicación de los wearables al resto del mundo de la salud.

Y por último tenemos el mercado potencial de extensión de los wearables al control y seguimiento de patologías y procesos de salud. Poder controlar la glucemia en un paciente diabético, la tensión arterial en un hipertenso, chequear de manera automática nuestro estado de salud, recibir información relativa a nuestra salud integrada en nuestros dispositivos… la investigación en este caso es abrumadora, y contamos con llamativas iniciativas como la aplicación de google glass en salud a ámbitos como el quirófano, pero el mercado de estos dispositivos, siendo la evolución natural de las pulseras cuantificadoras, en este caso sigue sin estar suficientemente maduro. Y aquí nos encontramos necesariamente con la integración con los entornos de eHealth, ya que la información recopilada por los dispositivos terminará integrada con los sistemas de información y las historias clínicas electrónicas de los profesionales sanitarios, a la vez que será empleada para fomentar el empoderamiento de los pacientes y su implicación en el control de su enfermedad. Es más, en un futuro, y dada la facilidad con que la tecnología lo permite, porque no llegar a pensar que los datos de fitness y wellness, esto es, los recogidos por las pulseras cuantificadoras a día de hoy, no acaben en nuestra historia clínica, ya que, al fin al cabo, no son sino la monitorización de nuestros hábitos de vida saludables, y constituyen, por lo tanto, un indicador básico de nuestro modo de cuidarnos y de nuestro nivel de salud. Nuestra actividad física, dieta, sueño, etc. son la prevención de nuestros problemas de salud del mañana, y tiene todo el sentido que los proveedores de salud, ya sean públicos como las consejerías de sanidad, o privados como un seguro médico, apuesten por tener poblaciones sanas que disminuyan el coste de atención sanitaria y la frecuentación de los servicios clínicos.

Algunos números: Los estudios hablan de 19 millones de pulseras cuantificadoras vendidos en todo el mundo, con una previsión de superar los 70 millones de unidades en los próximos 4 años. En el reportaje “Health Wearables: Early Days” de PWC se ha preguntado a los ciudadanos estadounidenses qué tipo de servicios esperan que les proporcionen los wearables, y el resultado es liderado en las tres primeras posiciones por temas relacionados con la salud, a saber: información relativa al ejercicio físico para un 77%, recogida y seguimiento de información médica en un 75% y comer mejor en un 67%. El gran miedo detectado es la posible falta de seguridad al compartir la información, de manera que tan sólo 1 de cada 4 usuarios quiere a día de hoy compartir los datos de su wearable. Pero este inicial temor puede verse compensado con un hecho curioso con mucho sentido en el sistema sanitario norteamericano, y es quien paga el dispositivo. Si lo paga el usuario, entre un 27 y un 42% está dispuesto a utilizarlo (según tipo de tecnología) pero si es la empresa, o la compañía de seguros quien lo financia, entre un 51 y un 72% estarían dispuestos a usarlos…

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Estudio de Servicios Online para el Trabajador ofertados por Mutuas de Accidentes de Trabajo

En la línea de nuestro anterior post en Artica Telemedicina hemos estudiado cómo se está aplicando la eHealth en el mundo de las Mutuas de Accidentes Laborales en España.

Las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social son asociaciones de empresarios sin ánimo de lucro que tienen como misión más importante cuidar del trabajador cuando sufre un accidente de trabajo o una enfermedad profesional, facilitándole asistencia sanitaria para su recuperación y prestación económica durante el tiempo que esté sin desarrollar su trabajo. En la actualidad existen 20 Mutuas en España que prestan servicio a más de 12 millones de trabajadores que trabajan en una empresa o que pertenecen al grupo de trabajadores autónomos. Sus principales características son:

  • No tienen ánimo de lucro. Si como resultado de la gestión que realiza una Mutua, los ingresos son mayores que los gastos, la diferencia se devuelve a la Seguridad Social.
  • La asociación de las empresas, públicas o privadas, es voluntaria.
  • Están tuteladas por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social y dependen de los Presupuestos Generales del Estado, gestionando dinero público.

La afiliación de empresas a las Mutuas en contingencias profesionales fue de 1.356.071 en Diciembre de 2012, siendo los trabajadores protegidos por esta contingencia y en el mismo periodo 12.074.892. La cuota de mercado de las Mutuas en contingencias profesionales, medida por la afiliación de empresas a las Mutuas, respecto al total del Sistema era del 98,06% en Diciembre de 2012. Dicha cuota, medida por la afiliación de trabajadores, respecto al total es del 95,17%.

Respecto a la afiliación por contingencias comunes, la afiliación de empresas a las Mutuas fue de 1.095.460 en Diciembre de 2012 mientras que los trabajadores protegidos por esta contingencia y en el mismo periodo han sido 11.095.19. La cuota de mercado de las Mutuas en contingencias comunes, medida por la afiliación de empresas a las Mutuas, respecto al total del Sistema fue del 79,52% en Diciembre de 2012. Dicha cuota, medida por la afiliación de trabajadores, respecto al total del Sistema fue del 74,45% en Diciembre de 2012.

En el estudio se analizaron las siguientes mutuas: Fremap, Asepeyo, Fraternidad Muprespa, Mutua Universal, MC Mutual, Ibermutuamur, MAZ, Umivale, Activa, Mutualia, Union de Mutuas, Ergasat, Mutua Gallega, Mutua Balear, Mutua Intercomarcal, Mutua Montanesa, Cesma, Solimat y Mutua Navarra y se han detectado los siguientes servicios online disponibles:

Los servicios online disponibles para los trabajadores que han sido detectados son los siguientes:

  • Información de servicios a través de una página Web
  • Servicio de atención telefónica 24 horas
  • Acceso online para trabajadores/empresas y capacidad de gestión administrativa online (Intranet)
  • Utilidades Software
  • Descarga de formularios online
  • Consulta online de centros disponibles.
  • Integración informática con los sistemas de la Seguridad Social
  • Accesibilidad Web
  • Blogs y redes sociales
  • Portal Web de salud
  • Apps para dispositivos móviles
  • Canal online de vídeos
  • Sistema de recordatorio de cita SMS
  • Redes Sociales Profesionales
  • Páginas Web propias de Hospitales de Referencia
  • Historia Clínica Electrónica compartida
  • Radiología Digital
  • Prevención Online
  • Interconsulta entre profesionales
  • Carpeta Personal de Salud
  • Telemedicina
  • E-learning
  • Telemonitorización
  • Telerehabilitación
  • Asistente Virtual
  • Ocio multimedia en cama
  • iPhone & iPad para profesionales

El grado de penetración de cada una de estas soluciones lo hemos recopilado en la siguiente gráfica, donde el color azul indica el porcentaje de mutuas que ofrecen el servicio, y el rojo el porcentaje de mutuas que carecen de él:

Estudio Mutuas

Como podemos ver las conclusiones del post anterior se repiten en gran medida, por lo que podemos aventurar que las tendencias son globales en el sector (aunque tengan sus particularidades según el tipo de entorno y actor al que nos refiramos). Se sigue destacando que la relación online entre mutua y trabajador es una realidad, y que el futuro pasa por entornos centrados en los conceptos de carpeta personal online, por el desarrollo de nuevos servicios online mejorando las coberturas ofrecidas y aprovechando las nuevas tecnologías para optimizar y generar ahorro de costes y una mejor administración de los recursos de la Seguridad Social, y por la evolución de servicios y accesos online a través de dispositivos móviles (smartphones y tablets) convergiendo o fusionándose con los servicios de mHealth.

De manera más particular cabe resaltar el alto porcentaje de trabajo de las mutuas recogido dentro de la especialidad médica de la traumatología. Dicha especialización implica una especial relevancia de los procesos de rehabilitación física, por lo que la Telerehabilitación es una de las tendencias que más desarrollo pueden tener dentro de las mutuas en los próximos años. También destacan las posibilidades de herramientas como la Teleconsulta basada en videoconferencia, bien sea entre el trabajador y el especialista o personal de enfermería en casos de seguimiento, dudas o valoraciones, o entre profesionales especialistas en hospitales y no especialistas en centros de salud consecuencia de la gran capilaridad de centros de estos entes.

El hombre no puede descubrir nuevos océanos a menos que tenga el coraje de perder de vista la costa.” – Andre Gide

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Estudio de Servicios Online para el Asegurado en Salud en España

Desde Artica Telemedicina hemos realizado durante los últimos meses un estudio comparativo entre los servicios digitales que las principales compañías de seguros en salud están ofreciendo a sus asegurados en España. El resultado es una gráfica en la que se recogen los servicios encontrados, así como su grado de penetración en el mundo del seguro de salud. En este post vamos a comentar el estudio y las principales conclusiones que obtenemos.

El mundo del seguro de salud en España se sitúa en torno a los 6.500 millones de euros, dando cobertura a más de 10 millones de asegurados y diferenciándose varios modelos de negocio: la asistencia sanitaria es el de mayor volumen, superando los 5.600 millones de euros, seguido del reembolso de gastos (en torno a 600 millones de euros) y subsidios e indemnizaciones (con una cifra superior a los 250 millones de euros). El sector presenta un alto grado de concentración ya que las 5 primeras empresas acumulan más del 65% del negocio, y las 10 primeras acumulan más del 80% del mismo. En el estudio se han analizado los siguientes 16 grupos aseguradores: Adeslas Segurcaixa, Sanitas, Asisa, DKV Seguros, Mapfre, Caser, Aegon, Allianz, Asefa, Axa, Cigna, Fiatc, Néctar, SantaLucía, Plus Ultra y Divina Pastora.

La metodología empleada para la realización del estudio es acercarse a las compañías desde el punto de vista de un posible cliente interesado en contratar un seguro de salud y verificar los servicios digitales ofrecidos a partir de la información pública disponible, analizando:

  • La página Web de la Aseguradora
  • La memoria de actividad más reciente pública de la Aseguradora.

Los servicios online disponibles para los asegurados que han sido detectados son los siguientes:

  • Información de productos de seguros de salud a través de una página Web
  • Cálculo de la cuota del seguro y contratación online
  • Consulta del cuadro médico online
  • Acceso online para clientes y capacidad de gestión administrativa online
  • Tarjeta sanitaria
  • Información de educación en salud online
  • Servicio de atención médico telefónico
  • Apps para gestión administrativa
  • Presencia en redes sociales para difusión de contenidos y contacto.
  • Portales para profesionales, mediadores y/o proveedores.
  • Apps para seguimiento de patologías & Self-Tracking
  • Citación online
  • Recordatorio de cita a través de SMS.
  • Asesor personal online & Asistente online
  • Consulta online
  • Chequeo telefónico
  • Carpeta personal de salud & Historia clínica electrónica
  • Acciones de prevención basadas en herramientas TIC
  • Estrategias de atención a crónicos basadas en herramientas TIC
  • Valoración de cuadro médico online
  • Redes sociales temáticas
  • Gamificación de procesos de salud
  • Teleconsulta mediante videoconferencia
  • Telemedicina
  • Teleformación
  • Telerehabilitación

Y su grado de penetración lo hemos recopilado en la siguiente gráfica, donde el color azul indica el porcentaje de aseguradoras que ofrecen el servicio, y el rojo el porcentaje de aseguradoras que carecen de él:

EstudioeHealthAseguradorasA partir del análisis realizado podemos obtener una serie de conclusiones. En primer lugar es necesario destacar que la relación online entre aseguradora de salud y cliente es una realidad en proceso de expansión y crecimiento. De momento se han cubierto los procesos básicos como son la información online (productos y servicios, consulta de cuadro médico…) y un acceso básico a una web de cliente que permite el acceso a servicios administrativos relacionados con el seguro de salud y/o con otros tipos de seguros (reforzados con relaciones digitales con otros actores como profesionales y mediadores a través de portales Web). A partir de ésta situación inicial vemos cómo las aseguradoras comienzan a investigar nuevos servicios y relaciones a través de las TIC en un esfuerzo por adaptarse a los avances en el resto de sectores, así como por diferenciarse y disponer de ventajas competitivas que permitan posicionarlas frente al resto de competidores y hacer más atractivos sus productos a los clientes finales.

Tras la observación de los resultados consideramos que la evolución lógica a corto y medio plazo pasa por el desarrollo de los siguientes puntos:

  • Desarrollo de la carpeta personal de salud del asegurado como evolución natural en la cobertura de salud del acceso online actual.
  • Desarrollo de nuevos servicios online mejorando las coberturas ofrecidas, generando nuevos modelos de negocio y aprovechando las nuevas tecnologías para optimizar y generar ahorro de costes
  • Evolución de servicios y accesos online a través de dispositivos móviles (smartphones y tablets) convergiendo o fusionándose con los servicios de mHealth (servicios relacionados con la salud y la sanidad a través de móviles).
  • Provisión de servicios basados en sistemas de eHealth orientados a la población de crónicos y servicios de prevención y auto-control de la salud que permitan disminuir los riesgos fomentando hábitos de vida saludables, controlando tendencias de riesgo y anticipándose a la aparición de problemas de salud.

Si alguien quiere acceder al estudio completo puede ponerse en contacto conmigo y le hago llegar una copia.

Siempre se llega a alguna parte si se camina lo bastante” – Alicia en el país de las maravillas.

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Presentación eHealth: las TIC y la salud

El mes pasado participé en las terceras jornadas técnicas de APISCAM, la Asociación de Profesionales de Informática de la Sanidad de la Comunidad de Madrid, en el Ramón y Cajal, presentando una de las ponencias, la cual llevó por título “Las TIC y la Salud”. La idea era dar una visión introductoria del uso de las TIC en el mundo sanitario que contara como ha sido el pasado, como se ha evolucionado hasta el presente, en que estadío nos encontramos y cuáles son las tendencias a futuro. A través de este post pretendo compartir dicha presentación, así como exponer las ideas básicas que intenta transmitir.

La presentación comienza dando una visión separada e histórica de la Medicina y de las TIC. La Medicina es una ciencia que nace hacia el 3000 Antes de Cristo, y sus principios se asientan en el 420 antes de Cristo con el juramento hipocrático, vigente aún en nuestros días. Los principales avances se han producido en los últimos 200 años, y es en las últimas décadas cuando se ha producido un cambio espectacular, desarrollándose los modelos sanitarios actuales (los europeos Bismarck o modelo seguridad social y Beveridge o modelo financiado por impuestos, o el americano o modelo de mercado) que han conseguido aumentar extraordinariamente la esperanza de vida cambiando radicalmente las sociedades en las que vivimos, desterrando las patologías mortales y cronificando la enfermedad. Un modelo de éxito que ha modificado el escenario para el que fue creado, generando la necesidad de adaptarse al cambio de una nueva sociedad envecejida, crónica, pluripatológica y con exceso de sedentarismo y obesidad. Sin haberse repuesto de su extraordinaria transformación, la medicina debe afrontar el nuevo reto debido al cambio de las condiciones ambientales que ella misma ha generado.  Las TIC sin embargo han nacido, como quien dice, antes de ayer. Hablamos del teléfono y la radio a principios de 1900, la televisión en 1925 y los ordenadores a partir de la década de los 50. Microsoft nace en 1975 y Apple en 1976. En 1989 nace Internet, las redes sociales a partir del 2004, los smartphones en 2007 y los tablets en 2010… La velocidad es de vértigo.

eHealth TIC y Salud 1Estas enormes diferencias entre las dos disciplinas deben entenderse para poder explicar las desavenencias entre ellas y comprender los puntos de encuentro. En medicina los profesionales siguen códigos enunciados hace milenios, siguen considerando su práctica un arte en el que las habilidades personales, la intuición y la experiencia son imprescindibles, trabajan con el cuerpo humano y enfermedades que, en muchas ocasiones, siguen siendo  grandes desconocidos, y a la vez deben reinventarse una y otra vez en su carrera profesional como consecuencia de la necesidad de adaptación a las nuevas técnicas y formas de trabajo. Las TIC son uno de los entorno más dinámicos que existen, y están lideradas por ingenieros con una visión muy estructurada y centrada en la tecnología, muy distinta de la que necesita tener un facultativo para su día a día. La conclusión es que ambas disciplinas (y por extensión sus profesionales) deben de entender las circunstancias del contrario para poder llegar a solapamientos que produzcan beneficios mutuos. Como muestra, un botón: los profesionales socio-sanitarios tienen en muchas ocasiones grandes dificultades para seleccionar un código que defina exactamente la enfermedad que padece un paciente, ya que el proceso tradicional de trabajo de diagnóstico y tratamiento implica ir acotando y acercándose al problema. Esto implica que muchas historias clínicas electrónicas se basen o permitan el texto libre y aún no se haya dado el paso completo a la codificación unívoca del proceso, lo cual resulta obvio y de obligado cumplimiento para cualquier ingeniero profano en la materia.

Estas diferencias explican el escaso grado de penetración de las TIC en el sector sanitario y se particularizan en las llamadas barreras tradicionales de adopción. Tan solo se destina el 1,256% del gasto público sanitario global a TIC en España (índice SEIS 2012) y en el resto del mundo las cifras son similares. En sectores como la banca se supera el 15% de inversión en TIC. El grado de penetración de las TIC en la sociedad es espectacular (96% de tasa media de subscripción a teléfono móvil a nivel mundial y cerca del 40% de población internauta) y estos datos no se reflejan en el sector sanitario, un sector que necesita tiempo y una adaptación a su propio lenguaje para poder obtener el beneficio a las TIC. En la presentación la pregunta es: ¿Dónde se encuentra ese beneficio? Y la respuesta es allí donde aporte valor. En todos y cada uno de los procesos en los que mejore la atención, genere un ahorro de costes o permita el despliegue de nuevos tipos de atención sanitaria. No debemos de olvidar que las TIC son una herramienta, no un propósito ni una nueva tecnología sanitaria entendida como un nuevo TAC o un equipo de resonancia magnética. La medicina debe entender cuál es su camino y hacia donde se quiere dirigir (¿crónicos?, ¿prevención?, ¿medicina personalizada?) y es ahí donde aparecerán las TIC como una ayuda inestimable para la implantación y sustento de nuevos modelos.

eHealth TIC y Salud 2Aun quedando mucho camino por delante se trata de una senda que ya se ha iniciado, y en la que podemos encontrar casos de éxito completamente implantados:

  • Los sistemas de información hospitalaria (HIS): primeras experiencias de informática sanitaria en 1950, orientado a la gestión administrativa de clínicas y hospitales.
  • La digitalización de la imagen médica, en especial de la radiológica, con los sistemas PACS y RIS y el estándar DICOM: amplia difusión en la década de los 90.
  • La Teleasistencia domiciliaria para personas mayores a través de pulsadores y call-centers de atención a los usuarios ante emergencias, introducida en los 90.
  • Las webs de contenido médico y la búsqueda de información médica en Internet
  • La Historia Clínica Electrónica HCE, como la última gran revolución vivida en el sector en la que hemos estado inmersos durante los últimos 5 años, y en la que se sigue trabajando.

De esta manera llegamos al estado actual, en el cual nos encontramos con una serie de proyectos que empiezan a tomar forma y que constituyen la fotografía presente del sector:

  • La Cita Previa Sanitaria y la Receta Electrónica, como casos de éxito de digitalización de procesos administrativos sanitarios que comienzan a desplegarse masivamente.
  • La interoperabilidad entendida como la capacidad de los sistemas para intercambiar información y utilizarla, que supone uno de los mayores retos a raíz de la historia clínica electrónica y la necesidad de generar grupos de trabajo multidisciplinares.
  • La telemedicina como el uso de la TIC para dar soporte al acto médico a distancia, pendiente del paso de piloto al entorno real de rutina clínica, con una evolución clara hacia la telemonitorización y la teleconsulta.
  • El aprovechamiento de la potencia de las redes sociales (la salud 2.0) para educar y empoderar a los pacientes y poner en contacto a profesionales.
  • Las TIC aplicadas a los procesos de envejecimiento (Ageing Well, Ambient Assisted Living, hogar digital, teleasistencia avanzada, accesibilidad, etc.)

Momento en el cual es necesario hacer un par de reflexiones. La primera de ellas es que las TIC empiezan a encontrar tantos puntos de unión con la salud y la sanidad que todos los términos tradicionales empleados para definirlos (informática médica, telemedicina, informática sanitaria, etc.) se quedan cortos y obsoletos. Es por ello que nace la denominación eHealth como la aplicación genérica de las TIC en salud para poder incorporar todas estas nuevas acepciones. Y la segunda de ellas es que la verdadera revolución de todos estos conceptos se ha producido con la mHealth, es decir, con la revolución del uso de smartphones y tablets y su altísimo grado de penetración en la sociedad, que ha derribado la barrera de la brecha tecnológica y ha convertido al paciente, y sobre todo al ciudadano en el motor demandante de nuevos servicios sanitarios basados en el uso de las TIC. Es el ciudadano, y no los profesionales sanitarios, el motor del cambio en el modelo de relación. Encontramos a día de hoy:

  • Apps médicas: Más de 40.000 apps relacionadas con la salud, destinadas más del 75% a pacientes.
  • Self-Tracking en Fitness & Wellness: Incorporación de la tecnología en la adquisición de datos de la vida diaria de las personas (el Yo-cuantificado), plenamente implantado en actividades relacionadas con la actividad física.
  • BYOD y Cloud como tendencias TIC básicas de gran aplicabilidad a los entornos socio-sanitarios.

eHealth TIC y Salud 3

Y a partir de aquí el futuro. Las tendencias que podremos ver evolucionar, triunfar o fracasar en los próximos años, y que en cualquier caso habrá que seguir muy de cerca:

  • Convergencia de Self-tracking en medicina y telemonitorización para seguimiento de patologías crónicas.
  • Desarrollo del concepto de carpeta personal de salud como la parte amable de la historia clínica electrónica para el paciente (con las experiencias previas de proyectos tan ambiciosos como Google Health o Microsoft HealthVault)
  • Big Data aplicado a datos médicos y al despliegue de la medicina personalizada y las “-omics”: el uso de técnicas de análisis y extracción de conocimiento de ingentes cantidades de datos digitalizados (gracias al paso previo de instauración y uso continuado de la HCE) puede suponer una nueva revolución en la investigación clínica y en la aplicación de las nuevas tendencias de diagnóstico y tratamiento.
  • Tendencias y tecnologías como la gamificación, Kinect, realidad aumentada (google glass por ejemplo), grafeno, impresoras 3D, Smart TV, etc. aplicadas a salud…

Concluyendo, un futuro prometedor para la relación entre las TIC y la salud, que sin duda veremos despegar en los próximos años, ya que todo apunta a que las omnipresentes barreras que hemos mencionado en este blog en varias ocasiones comienzan a ser no más que pequeños escalones sorteables. Hace falta paciencia, comprender el sector y aprovechar las oportunidades que ofrece la siempre cambiante tecnología, porque, como concluye la presentación, el futuro es tan desconocido como apasionante.

Y por supuesto y para quien quiera profundizar, la presentación en sí:

Oh no, mi joven Jedi… Descubrirás que eres tú quien se equivoca… Acerca de tantas cosas, muy distintas.” – Emperador Palpatine.

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Foros, eventos y congresos de eHealth

A lo largo del año existen numerosos foros y citas en las que podemos ponernos al día de todas las novedades relacionadas con la aplicación de las TIC en salud, es decir, con todo lo relacionado con la eHealth y las distintas subespecialidades y tendencias que implica. La idea de este post es hacer una recopilación de algunos de los eventos clave en los que se habla y discute sobre el sector.

Comenzaremos el repaso por los principales eventos que tienen lugar en España. A nivel nacional nos encontramos con los eventos anuales de la SEIS (Sociedad Española de Informática de la Salud), la institución con más solera, que comenzó focalizada en la informática sanitaria. Está compuesta principalmente por los CIO y los profesionales TIC del sector sanitario público español y es un buen punto de referencia para tomar el pulso al enfoque de la administración. El evento principal, de carácter anual, es “Inforsalud”, suele tener una duración de tres días y suele caer sobre el mes de Marzo. Las últimas ediciones han sido en Madrid. Además de “Inforsalud” la SEIS suele promocionar otros foros a lo largo del año, como los foros de interoperabilidad (sobre Mayo), de gobernanza (sobre Octubre), de telemedicina (sobre Noviembre), o las jornadas de informática sanitaria de Andalucía (sobre Junio).

eHealth events 1 Otro evento interesante a nivel nacional, aunque no exclusivo de eHealth, es el MIHealth Forum, un foro  dedicado a la innovación clínica y gestión sanitaria  donde se busca intercambiar experiencias y conocimiento que contribuyan a una mayor eficiencia del sistema sanitario. Es mucho más reciente, con un par de ediciones a sus espaldas, en Barcelona, y dedica un apartado especial a la tecnología, dentro de la cual se ubica la eHealth. Suele contar con participaciones internacionales.

Hasta hace un par de años otro evento destacado era la asamblea anual de la Plataforma de Tecnologías para la Salud y la Vida Activa e Independiente eVIA, un foro que antes de la crisis funcionaba muy bien, con un evento anual importante, normalmente en Madid, pero que desde que se recortaron los presupuestos anda de capa caída.

En el último año destacan las acciones de TicBiomed, Asociación para la promoción de las TIC en salud de la Región de Murcia, una entidad muy activa que ha organizado desde la eHealth Solution Competition a nivel europeo hasta la Gira de innovación en TIC Salud, un conjunto de eventos en distintas comunidades autónomas en las que empresas presentan soluciones innovadores a los responsables sanitarios locales.

Existen además numerosas instituciones nacionales y regionales que montan jornadas puntuales a lo largo del año, muchas veces sin continuidad a lo largo del tiempo, que pueden resultar interesantes. Entre ellas Fenin, ISCIII, TicSalut, Madrid Network, Fundación Bamberg, Apiscam, Aiiscyl, etc.

Si pasamos al escenario europeo la principal iniciativa anual de los últimos años ha sido la eHealthWeek, un evento de tres días de duración localizado en alguna capital europea y en la que el primer día se contaba con la presencia de los ministros de sanidad de los miembros de la UE, organizado por HIMSS Europa. Este año la denominación del evento cambia y ahora pasa a llamarse “WoHIT: World of Health IT“, tendrá lugar en 2014 en Niza para el mes de Abril. HIMSS organiza otros eventos de alto interés, como la “CIO Summit” que el año pasado tuvo lugar en Madrid, en Noviembre, siendo una cita de referencia para los profesionales del sector, o la “European Telemedicine Conference” cuya primera edición tuvo lugar en Noviembre de 2013 en Edimburgo.

En Europa existen muchos más foros y congresos específicos de cada subsector de actividad, como los organizados por “Health 2.0”, con reuniones internacionales, nacionales y una cita anual europea (la última de 2013 tuvo lugar en Noviembre en Londres) focalizados en salud 2.0. El programa AAL (Ambient Assisted Living) que durante los últimos 5 años ha venido subvencionando proyectos europeos y fomentado el sector de aplicación de las TIC a los mayores ha sido un referente anual todo este tiempo con el evento AAL Forum.

Para estar al día de los nuevos eventos a nivel europeo recomiendo seguir la página eHealthNews en la que se recogen las principales citas venideras.

 eHealth events 2Si nos vamos al panorama internacional nos encontramos con otra gran cantidad de posibilidades. En EEUU, por ejemplo, tienen lugar eventos como el “mHealth Summit”, sobre Diciembre, focalizado en la mHealth. También recomiendo seguir el CES, el gran evento de Tecnología anual en el que el año pasado ya se incorporó un capítulo específico para la eHealth y que suele tener lugar en Enero. Aunque no podamos costearnos todos estos foros puede ser muy interesante seguirlos a través de internet, ya que muchos de los contenidos suelen estar accesibles.

En la página “eHealth Reporter” podéis encontrar un listado actualizado de las próximas conferencias que tendrán lugar principalmente en Latinoamérica, España y EEUU.

Con este pequeño repaso de menor a mayor amplitud geográfica de las principales citas de la eHealth cerramos el post de hoy. Os animo a aportar en los comentarios aquellos eventos que consideréis de interés, y con suerte, ¡coincidir en alguno de estos foros!

Nuestra verdadera nacionalidad es la humana.” H. G. Wells

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Sobre Self-Tracking, Motivación y Tecnología.

Una de las tendencias con más clara progresión en los últimos tiempos dentro del entorno de la eHealth es el llamado “Quantified Self Tracking”. Podemos definirlo como la incorporación de tecnología a la adquisición de datos relativos a la salud o a la vida diaria de las personas (sean pacientes o no), desde información como la cantidad de ejercicio realizado, las calorías consumidas, el nivel de glucosa en sangre, la frecuencia cardiaca, el estado físico y mental, etc. Se trata de sistemas que suelen estar formados por sensores para la captura de los datos y por aplicaciones informáticas o software de algún tipo para su almacenamiento y gestión.

En verdad tecnológicamente no dista mucho de la telemonitorización clásica, disciplina de la telemedicina en la que se emplea algún tipo de sensor para capturar datos de salud de un paciente y monitorizar su estado de salud de forma remota por algún tipo de profesional sanitario.

La gran diferencia estriba en el modelo conceptual que hay detrás: mientras que en la telemonitorización es el profesional el que monitoriza al paciente para su seguimiento, en el “self-tracking” el profesional pasa a un segundo plano y es el paciente, y mejor dicho, el ciudadano el que, a iniciativa personal cuantifica y monitoriza aspectos relativos a su salud por un deseo personal de conocimiento, mejora y control de su actividad.

Entendemos mejor el concepto cuando vemos el entorno en el que más se ha desarrollado: el “self-tracking” nace y evoluciona principalmente en los sectores de fitness y wellness: monitorización de la frecuencia cardiaca, podómetros para contabilizar el número de pasos andados, distancia recorrida practicando running o bicicleta, cronómetros para medir el tiempo empleado, etc. Estos dispositivos evolucionaron enormemente con la llegada de los smartphones y las apps, gestionando la captura de datos desde el propio móvil (empleando el gps o los acelerómetros incorporados) y sobre todo desarrollando apps que permiten el almacenamiento y la gestión de los datos: gráficas de evolución, planteamiento de objetivos, etc.

Se trata de un mercado que ya existía pero que se revoluciona con la aparición de una nueva herramienta tecnológica, que además ha permitido incorporar nuevas funcionalidades y opciones: ya que tengo mis datos en el móvil… ¿por qué no compartirlos con otros usuarios aplicando todo el potencial que nos ofrecen las redes sociales? ¿Por qué no recibir feedback sobre lo que he conseguido? ¿Por qué no compárame con los demás? ¿Por qué no aprender de lo que otros hacen?

El éxito del “self-tracking” viene sustentado por la motivación. La motivación se define en psicología como el “señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje de hacerlo. La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta. La motivación es un impulso aprendido que nos incita a hacer algo”. Teorías como la pirámide de Maslow o los 16 deseos básicos de Reiss definen las necesidades del ser humano, que no son sino los detonantes de la motivación. Entre estas necesidades encontramos la de mantener un buen estado de salud y protegerlo, así como otras tan interesantes como mantener el contacto social, disponer de una posición social, etc. Además podemos encontrar técnicas que permiten potenciar y mantener la motivación. Entre los deportistas de élite son bien conocidas, por ejemplo, las técnicas de establecimiento de metas y objetivos, empleados como guía para mantener  los niveles de activación en el deportista, el nivel de esfuerzo y la persistencia. El “self-tracking” es una herramienta de motivación en sí para el establecimiento de objetivos personales respecto a los parámetros de salud que queremos controlar para satisfacer nuestra necesidad de, al menos, mantenernos saludables. Podemos hacer “self-tracking” con un papel y un bolígrafo, pero la tecnología nos lo facilita y nos hace la tarea mucho más atractiva al incorporar herramientas nuevas e incluir técnicas de motivación que permiten combinarlo con  otras necesidades, en especial las sociales.

Esta potencialidad rápidamente se ha trasladado a otros ámbitos de la salud, no sólo al control del ejercicio físico, sino de la dieta con contadores de calorías, al peso, a la gestión de las horas de sueño, etc. Y por supuesto comienza a utilizarse para el seguimiento de parámetros fisiológicos relacionados con el control de patologías: glucemia, saturación de oxígeno en sangre, capacidad pulmonar, presión arterial, etc. La clave vuelve a estar en la motivación, en las técnicas para mantenerla y en la educación y concienciación del ciudadano y del paciente: cuando el paciente entiende que su estado de salud depende del control de estos parámetros y aprende a interpretarlos puede gestionarlos con el mismo sentido de protección de su salud que los parámetros relativos al ejercicio físico. ¿No nos suena esto a paciente empoderado, a autogestión de la enfermedad, a paciente activo y paciente experto, a prevención? ¿No podemos proveer las mismas herramientas tecnológicas y aplicar las mismas técnicas de motivación en uno y otro escenario?

La tecnología tiene mucho que decir en estos procesos, ya que facilita enormemente la captura de datos, la gestión de la información y la aplicación de técnicas para fomentar la motivación y la educación en salud. Además de incorporar la información en redes sociales permite aplicar otras técnicas muy interesantes como la gamificación, de la cual prometo hablar largo y tendido en próximas entregas. La tecnología es un facilitador y potenciador del self-tracking, y el self-tracking es la puerta a la futura monitorización en eHealth. Un movimiento liderado por el ciudadano, no por el profesional, pero que acabará incluyéndole en el proceso.

Y después de la reflexión, algunos datos: Recomiendo revisar el estudio “Tracking for Health” del Pew Internet Project de la California Healthcare Foundation. En él se destacan las siguientes conclusiones:

  • El 69% de los adultos en EEUU realizan el seguimiento de algún parámetro de salud como el peso, la dieta, el ejercicio o algún tipo de síntoma de ellos mismos o de algún familiar. De estos, el 50% lo gestionan “de cabeza”, el 34% lo anota en papel y el 21% restante emplea tecnología para hacerlo.
  • Los pacientes crónicos tienden a realizar el seguimiento de parámetros de salud en mayor grado que el resto: 62% de los crónicos adultos con más de 2 patologías lo hacen, frente al 40% de los crónicos adultos con 1 patología o al 19% de los no crónicos. Además lo hacen de forma más metódica y emplean más dispositivos específicos.
  • El 34% de las personas que realizan “self-tracking” comparten sus datos con terceros. De estos, un 52% lo hacen con profesionales sanitarios.
  • El 70% de los médicos en EEUU indican que al menos uno de sus pacientes comparte con ellos el seguimiento de algún parámetro de su salud.

SelfTracking

Podemos encontrar soluciones de Self-tracking tan conocidas como la Fuel Band de Nike, Fitbit o las innumerables apps disponibles en google play y en el app store en las secciones de salud y bienestar y en estilo de vida. Os recomiendo visitar la página “Quantified Self Guide” en la que se hace un extenso recopilatorio de las mismas.

Tu enfoque determina tu realidad” Qui-Gon Jinn a Anakin al salir de Coruscant en dirección a Naboo.

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Introducción a la mHealth

Los dispositivos móviles han supuesto una autentica revolución tecnológica en todos los ámbitos sociales, en especial con la llegada de los llamados teléfonos inteligentes (“smartphones”) y los tablets. Su gran fuerza proviene de su alto grado de penetración en el mercado y de aceptación por la mayor parte de la sociedad. La posibilidad de acceder a internet a través de estos dispositivos con amplias capacidades facilita el acceso a la información y la independencia de la ubicación geográfica del individuo que la consume. El mundo de la salud y de lo social y lo sanitario no está al margen de este hecho, y rápidamente se ha acuñado un término para denominarlo: mHealth.

Podemos recurrir a las definiciones de algunas entidades relevantes para ver qué se entiende por mHealth:

  • Según la OMS: “mHealth es la práctica de la medicina y la salud pública soportada por dispositivos móviles como teléfonos móviles, dispositivos de monitorización de pacientes, asistentes personales digitales y otros dispositivos inalámbricos.” Además concluye: “mHealth es un componente de eHealth”.
  • Según HIMSS: “mHealth es el rápido crecimiento de la práctica de la medicina y la salud pública soportada por dispositivos móviles”.
  • Según HRSA: “mHealth es el uso de dispositivos móviles e inalámbricos para mejorar los resultados en salud, los servicios socio-sanitarios y la investigación en salud”.

Por lo tanto se trata de usar dispositivos móviles para realizar acciones que tengan que ver con la salud, la sanidad, los servicios socio-sanitarios, etc. Si recordamos anteriores entregas definíamos la eHealth (eSalud) de la misma manera, salvo que hablábamos de la aplicación del conjunto de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) al ámbito de la salud y la sanidad. Los dispositivos móviles son una parte de las TIC, por lo que la mHealth es un subconjunto de la eHealth.

La mHealth no constituye una disrupción con ideas anteriores, sino más bien una continuidad de las mismas. Muchas de los conceptos que hemos tratado en este blog (como la telemedicina, los portales de salud, la salud 2.0, los modelos de gestión de crónicos, etc.) son perfectamente aplicables a la mHealth, ya que esta no constituye sino una opción tecnológica más para implementarlos. El gran revuelo que está suscitando la mHealth viene determinado por una serie de factores que vamos a intentar analizar:

  • El primero de ellos es el alto grado de penetración el mercado de los dispositivos móviles, a nivel mundial. En una evolución vertiginosa (la red 2G aparece en la década de los 90 junto con los primeros terminales móviles, aparece WAP como protocolo de acceso a internet desde el móvil en el año 2000, en 2005 se lanza al mercado el iPhone seguido del App Store y Android Market y se produce la llegada del iPad en 2010)  en el año 2010 en China había más de 800 millones de líneas móviles, más de 700 millones en India, casi 300 millones en EEUU y aproximadamente 50 millones en España. La tendencia sigue siendo de crecimiento. Se estima que el tráfico de datos móviles se duplique para el año 2016. Se estima que se han desarrollado más de 300.000 aplicaciones para entorno móvil (las famosas “apps”) en los últimos tres años.
  • El segundo de ellos es la evolución de la tecnología en otros sectores y la costumbre de los ciudadanos a su utilización en sus procesos diarios. Profesionales socio-sanitarios , cuidadores informales, pacientes… todos se encuentran habituados a emplear tecnologías como Internet para llevar a cabo interacciones con distintos servicios, desde el consumo de información a la interacción con el banco, la gestión de trámites administrativos online, el comercio electrónico, la comunicación a través de redes sociales, el consumo de ocio y entretenimiento, etc.
  • El tercero de ellos es la penetración en sectores de población que tradicionalmente se habían mostrado más alejados de la tecnología reflejando una clara brecha digital. Así, en España, con datos del Imserso del 2011, el porcentaje de personas que habían utilizado el ordenador en los últimos tres meses descendía bruscamente en el segmento de población de 65 a 74 años, siendo del 16,9%. El porcentaje de personas que había utilizado internet en los últimos tres meses de 65 a 74 años era de 15,6%. Sin embargo el porcentaje de personas que usaban teléfono móvil en el rango de edad de 65 a 74 años era del 70,7%.
  • El cuarto de ellos es su gran facilidad de uso. En verdad los ordenadores con el ratón como modo de interacción, los antivirus, las pantallas de error, etc. son dispositivos muy agresivos, con los que no es fácil interactuar si no se dispone de una formación previa. Las pantallas táctiles y los nuevos sistemas operativos para smartphones y tablets, orientados a la usabilidad y a potenciar la experiencia de usuario, hacen que la agresividad de los dispositivos desaparezca y que muchos usuarios (en especial personas mayores) accedan por primera vez al mundo tecnológico y a internet a través de estos últimos. Este es el gran avance, además de la ubicuidad, que sirve para explicar la proliferación de estos dispositivos.

Todos tenemos teléfonos móviles y además nos hemos acostumbrado a la presencia de la tecnología en múltiples facetas de nuestras vidas, por lo que la pregunta es inevitable: ¿Cuándo podremos interactuar con los profesionales socio-sanitarios y gestionar nuestra propia salud a través de internet? Ahí radica el potencial de la mHealth, en su posicionamiento en un momento y marco que parecen idóneos para la irrupción de los servicios de salud soportados por TIC, convergiendo con las tendencias tecnológicas actuales (Cloud, BYOD, Web 2.0, Gamificación, etc.) y las tendencias socio-sanitarias (estrategias de crónicos, Ageing Well, Ambient Assisted Living, medicina personalizad, self-tracking, auto-cuidado, convergencia socio-sanitaria, etc.)

Y para hacernos una idea de la situación actual de la mHealth, unos cuantos números: Se estima que existen unas 40.000 apps relacionadas con salud en las distintas plataformas existentes, de las cuales se pueden encontrar 13.600 en el app store de Apple. Entre el 70 y el 80% de estas aplicaciones tienen como objetivo el consumidor final. El 60% de las descargas de apps en salud son relativas a la pérdida de peso y al ejercicio: el 16,2% son aplicaciones de cardio/running, el 14,1% de dieta, el 10,46% de stress/relax, el 8,1% de entrenamiento muscular, el 7,1% relacionadas con la salud de la mujer, el 5,4% salud mental, el 5,3% condiciones crónicas, el 4,9% cálculo del estado de salud, el 1,7% adherencia a tratamientos, y en porcentajes menores apps para dejar de fumar, sueño, historia clínica electrónica, etc.  En cuanto a los profesionales, las encuestas revelan que un 63% usaría apps para consultar la historia clínica electrónica, un 56% para consultar informes de laboratorios, un 46% para acceder a datos de imagen médica y un 34% para acceder a bases de datos sobre medicamentos.

Podemos ver algo más de información en esta infografía, tomada de Allied Health World:

mHealthInfografia

En Google play (la tienda online para descarga de apps en tablets y smartphones con sistema operativo Android) encontramos una sección completa dedicada a salud y bienestar, otra dedicada a medicina y una última a estilo de vida. En las tres categorías podemos encontrar apps interesantes de mHealth. En el App Store (la tienda online de descarga de apps de Apple, esto es, iPad e iPhone) encontramos exactamente las mismas categorías.

Si analizamos quién trabaja con apps en el mercado español veremos que algunas aseguradoras privadas ofrecen ya aplicaciones móviles desde las cuales se puede pedir cita, consultar el cuadro médico o realizar algunas gestiones administrativas. En cuanto al sistema público, Osakidetza (servicio de salud vasco) ya distribuye de manera gratuita una app con la que se puede pedir cita, acceder a la carpeta personal de salud, al consejo sanitario y a información sobre paciente activo. Tanto médicos como pacientes disponen de apps específicas para ayudarles o bien en la práctica de la actividad médica (consultando datos por ejemplo) o bien divulgando información o permitiendo gestionar su enfermedad. Igualmente están apareciendo numerosos dispositivos que unidos a los smartphones permiten monitorizar parámetros vitales generando tendencias como el self-tracking, especialmente en todo lo relacionado con fitness, running, hábitos de vida saludables, etc. (Como la fuelband de Nike).

Otro hecho curioso proviene del amplio grado de penetración de la telefonía móvil en los países en vía de desarrollo donde se estima que el 79% de la población tiene acceso. En estos países es muy complejo llevar a cabo acciones de salud pública y existen varios proyectos que buscan educar a la población a través de el envío, por ejemplo, de SMS. Por citar alguna podemos hablar de la iniciativa MAMA (“Mobile Alliance for Maternal Action”) que trata de educar a las futuras madres para disminuir la mortalidad infantil y materna y se emplea en 33 países llegando a 20 millones de personas.

Existe una expectativa tan grande sobre la posible repercusión de la mHealth que estamos sin duda ante otra posible burbuja tecnológica, pero, aparte de los grandes números que se manejan para el futuro de estos desarrollos (se habla de un mercado de más de 10 billones de dólares en 2018) cabe destacar que se trata de una buena oportunidad, por los factores ya indicados, para que el proceso de informatización y digitalización de la sanidad avance por este camino. ¿Qué se quedará o triunfará finalmente? Pues está por ver, pero, por sentido común, aquello que aporte valor añadido, es decir, que constituya una verdadera solución a un problema concreto, bien porque genere eficiencia y ahorro, bien porque mejore la calidad de vida, bien porque facilite la labor de los profesionales socio-sanitarios. Triunfará siempre que la tecnología constituya un medio y no un fin en sí misma.

Para los más técnicos comentar que ahora mismo existe una bonita “batalla” tecnológica por ver qué estrategia de programación se impone en el desarrollo de estas aplicaciones. Por un lado tenemos la tendencia “Responsive design” basada en desarrollar páginas Web con tecnología HTML5 y CSS3 de manera que la página sea capaz de adaptarse al tamaño de la pantalla en la que se está mostrando, permitiendo que el mismo código se pueda visualizar en un ordenador, portátil, smartphone o tablet e independizando las aplicaciones de los dispositivos. Y por otro lado el desarrollo de apps o aplicaciones nativas para el sistema operativo de un dispositivo concreto (Android, iOS de Apple, Blackberry, Windows8, etc.) que aprovechan todas las capacidades ofrecidas por las librerías nativas del dispositivo pero que obligan a reescribir el código según la plataforma (aunque existen ya frameworks de desarrollo que permiten compilar para varias de ellas).

Terminamos con enlaces a varios documentos y recursos muy interesantes para todo aquel que quiera profundizar en el tema:

mHealthDocs

“¿Carreteras? A donde vamos no necesitamos carreteras.” Doc en Regreso al Futuro.

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